La IV Internacional fue fundada por organizaciones y militantes bolcheviques de diversos países, por iniciativa del dirigente de la revolución socialista de Octubre y organizador del Ejército Rojo soviético, León Trotski. Se trató de una decisión histórica que buscó dar continuidad orgánica al marxismo y al leninismo, luego de la claudicación teórica y política de la dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética y la autodisolución de la III Internacional a manos del estalinismo.
Tras el asesinato de León Trotski (México, 21 de agosto de 1940), la reorganización de la IV Internacional atravesó una etapa hasta el año 1962, conducida por exmilitantes y dirigentes europeos. En América Latina, a principios de los años 40 del siglo XX, un trabajador de la construcción, Homero Cristalli (internacionalmente conocido como J. Posadas), construyó en Argentina el CGI (Grupo Cuarta Internacional) y fundó el periódico Voz Proletaria.
En 1962, con el apoyo del POR de Uruguay y otras secciones americanas, se rompieron los vínculos políticos y organizativos con la anterior conducción europea. El Congreso de abril de 1962 reconstituyó la IV Internacional bajo la conducción de los partidos americanos y la orientación de J. Posadas.
La IV Internacional actual sostiene la orientación fundacional de defensa incondicional de los Estados obreros, como China Popular, Cuba, Corea Democrática y Vietnam, apoyando sin vacilaciones el proceso regenerativo en la Unión Soviética.
Al igual que León Trotski, defendemos la teoría y los principios de la revolución permanente, lo que significa el encadenamiento dialéctico de las tareas democráticas y antiimperialistas con el programa y los objetivos de la revolución socialista.
La IV Internacional, bajo la dirección de J. Posadas, impulsó la incorporación fundacional del POR de Uruguay al Frente Amplio (1971), sosteniendo la alianza hasta hoy, incluidos todos sus gobiernos nacionales, departamentales y municipales.